Los inversores afectados por la quiebra de Freddie Mac han ampliado la demanda que tramita el Tribunal del Distrito de Manhattan contra los tres principales directivos de la entidad por un presunto delito de fraude por ocultar inversiones arriesgadas y manipular los resultados financieros. Los accionistas de la entidad quebrada piden al juez que acuse de fraude al antiguo director general, Richard Syron, al director financiero, Anthony Piszel, y a la antigua directora comercial, Patricia Cook. En la ampliación de la demanda se les acusa de inflar el valor de las acciones de Freddie Mac mediante declaraciones engañosas, de ocultar los problemas de liquidez, de manipular los resultados financieros y de irregularidades en la contabilidad para evitar que transcendiera el estado real de las cuentas de la compañía.