La comida se les ha atragantado a los bancos después de que el gobierno haya anunciado las modificaciones en la reforma financiera que contemplan el aumento de las exigencias de provisiones desde el 7% al 30%. Los bancos necesitan 30.000 millones más y, la incertidumbre de dónde los sacarán les hace ceder con fuerza y arrastran al Ibex 35 a los 6.980 puntos.


El Gobierno ha decidido aumentar las exigencias de provisiones a la banca española hasta el 30%. Esto conlleva que, para terminar de sanearse, la banca necesitará 30.000 millones de euros más en provisiones - que se suman a los 54.000 millones aprovisionados ya-. El Ejecutivo ha dejado claro que esta cobertura se tendrá que hacer con coste a las cuentas de las propias entidades. El Estado sólo entrará con ayudas provenientes del FROB en los casos necesarios a través de la compra de acciones o mediante los ‘CoCos’. Éstos últimos, además, deberán dar un 10% de rentabilidad y el importe total invertido deberá ser devuelto. Por ello, según Álvaro Blasco, director de Atlas Capital, comenta que “deberíamos verlos varios trimestres con resultado cero y provisionando para tener cubierto al 100% lo que se le pide con cobertura”.

¿Serán 30.000 millones más suficientes para limpiar la banca española? “Si el importe es lo suficiente o no lo determinará el punto de la crisis en el que estamos, pues quizás hemos pasado a un problema de crédito económico, más que promotor”, explica Alexis Ortega, socio director de Finagentes Gestión, explica que “dependerá del momento.

Además, acudir al banco malo no será voluntario. Todas las entidades financieras tendrán que segregar sus activos adjudicados a las nuevas sociedades de gestión, 'bancos malos', que se encargarán de su venta. También el gobierno designará una comisión independiente que valorará las cuentas y balances de las entidades para sacar a la luz la verdadera situación. Parece que el gobierno ha aprendido del chasco de Bankia, entidad en la que la auditora Deloitte bajó en seis meses su valor en 3.500 millones sin justificarlos.

Los bancos recogen con fuertes descensos estas medidas, las cuales, supondrán una mayor presión en sus cuentas, pues, como hemos podido ver en los resultados del primer trimestre presentados en estas semanas, las provisiones han redundado en reducción de beneficios.

Recordemos que, entre toda la banca cotizada española, sólo Bankinter, Banesto y Popular ya habían cubierto el total de los activos problemáticos exigidos hasta ahora.

Por ello, los inversores huyen de los bancos hasta saber cuánto más tendrá que aprovisionar cada entidad pues, a algunas, estas exigencias les podrían poner en serios apuros. Popular es el más penalizado, baja un 4,40% hasta los 2,06 euros; Bankia pierde un 3,23% hasta los 2,03 euros; BBVA un 2,41% hasta los 5,18 euros; Santander un 2,20% hasta los 4,81 euros; Bankinter un 1,29% hasta los 3,37%; CaixaBank un 1,78% hasta los 2,43 euros y Sabadell un 1,22% hasta los 1,61%.

En lo que va de semana el valor que más ha caído de todo el Ibex 35 ha sido Bankia, un 17,31%. Aunque el miércoles por la noche se anunció su nacionalización, no se pudo salvar de la caída libre a la acción, la cual, ha sido pasto de ventas desde hace semanas. Lo que llama excesivamente la atención es que, desde el 4 de mayo, el accionista que más posiciones ha deschecho en el valor es la propia Bankia Bolsa.