El beneficio atribuido de los grupos bancarios españoles ha sido de 3.196 millones de euros durante el primer semestre del ejercicio de 2012, con un descenso del 51,7% sobre el obtenido en junio de 2011.
La parte superior de la cuenta de resultados continúa mostrando una elevada estabilidad, co un margen de explotación antes de dotaciones de 21.289 millones de euros (el 1,79% de los ATM), debido: I) a la fortaleza del margen de intereses, que crece a un ritmo del 6,9% anual; II) a los buenos resultados por operaciones financieras del semestre, un 56,2 % superiores a los del mismo periodo de 2011; y III) a unos gastos de explotación contenidos.

La recurrencia de la parte alta de la cuenta de resultados ha permitido intensificar el esfuerzo, especialmente elevado en el segundo trimestre del año, en dotaciones y provisiones para insolvencias, que se incrementan en un 64,3% respecto a junio de 2011, hasta alcanzar la cifra récord de 16.527 millones de euros en el semestre, destinados en gran parte al saneamiento del riesgo inmobiliario en España, y que representan el 1,39 % de los activos totales medios.

Tras contabilizar mayores saneamientos y resultados netos negativos en ventas de otros activos, por 514 millones de euros en conjunto, el resultado atribuido se sitúa en el 0,27% de los ATM frente al 0,59% de un año antes. El balance agregado, que se ve afectado por la incorporación de una entidad procedente del FROB tras haber sido adjudicada a un banco, se incrementa en un 8,5%, con un discreto crecimiento de los recursos captados de la clientela, tanto en forma de depósitos como de valores negociables emitidos, un 0,4% anual entre ambos conceptos.

El crédito por su parte aumenta un 6% respecto a junio 2011 y, tras las reclasificaciones y provisiones realizadas en el segundo trimestre del año, la morosidad se sitúa en el 5,2% frente al 4,5% de junio de 2011, con una cobertura del 68%, 6 puntos porcentuales por encima de la del año anterior.

Los fondos propios, que mantienen el continuado ritmo de crecimiento observado en los últimos años, crecen a una tasa del 7% y permiten mantener su componente de mayor calidad, el core capital, por encima del 10,2%, 120 puntos básicos superior al alcanzado en la primera mitad de 2011.

Por lo que se refiere al agregado de las cuentas individuales, el resultado del ejercicio, incluido el efecto fiscal, resulta positivo en 729 millones de euros, un 82% inferior al de junio de 2011. Antes de impuestos el resultado es negativo por 35 millones de euros. Sin la incorporación del banco adjudicado el resultado antes de impuestos habría sido positivo por 1.472 millones de euros.

Los fuertes saneamientos y dotaciones realizados en el semestre, anticipando el cumplimiento, en una parte sustancial, de los mayores requerimientos que se derivan de los Reales Decretosleyes recientemente publicados, más que duplican los del ejercicio anterior y absorben toda la mejoría alcanzada en el margen de explotación antes de provisiones, que crece a un ritmo del 20% anual, con avances en casi todos los epígrafes y contención de costes. El balance se incrementa en un 9,6% respecto de junio de 2011, tras la incorporación de la citada entidad del FROB.

Persiste la atonía en la evolución del crédito, que apenas se incrementa en un 2,7% anual, con un tasa de morosidad que se sitúa en el 8,7%, incluyendo la entidad adjudicada, frente al 5,9% de junio 2011. Por su parte, los depósitos y valores negociables emitidos muestran, en conjunto, un descenso de casi 60.000 millones de euros.