La bolsa española arranca el día en positivo, tras el importante retroceso de la última jornada. El miedo a una crisis más amplia muestra su peor cara o se oculta por momentos y los indicadores se mueven en los últimos tiempos al compás de estas sacudidas. Lo que toca este jueves es rebotar, de modo que el Ibex 35 suma en la apertura un 0,38 por ciento, aunque no consigue superar los 14.300 puntos. Se queda en los 14.298 enteros, en un día con la atención puesta en el BCE – se espera que deje sin cambios los tipos de interés en el 4 por ciento- y con el cambio euro-dólar en las 1,3638 unidades.
Jean Claude Trichet, el presidente del BCE, siente este jueves el peso de las miradas de todos los inversores. Su decisión será clave, aunque todos dan por hecho que dejará sin cambios el precio del dinero, sobre todo tras las inyecciones de liquidez que viene realizando la máxima entidad monetaria de la Eurozona en el mercado. Una medida que se volverá a repetir este jueves ante la persistencia de las tensiones en el mercado interbancario. Lo advirtió ayer mismo Trichet, con el consiguiente añadido de tensión, ya que el mercado interpreta que podríamos estar ante una crisis con mayor alcance del previsto. Tampoco ayuda la FED, cuyo Libro Beige no ha hecho sino confirmar que hay escasa información sobre cómo han afectado a la actividad económica las turbulencias en los mercados financieros. En otras palabras, las cosas no están claras. Con estas premisas, los expertos recomiendan a los inversores vigilar muy mucho sus decisiones y actuar con las estrategias muy claras. De momento, hoy llega el dinero a la renta variable española en forma de “cazas de gangas”, porque los últimos retrocesos han dejado algunos valores a niveles atractivos.