El Grupo Llanera propone como fórmulas para superar la crisis reestructurar la actividad constructiva para reducir sus costes fijos, concentrándose en la actividad inmobiliaria con el desarrollo de las promociones en curso, y convertir su deuda a largo plazo.
El Grupo Llanera ha hecho público un comunicado tras la presentación, en los Juzgados de lo Mercantil de Valencia, del concurso de acreedores voluntario (suspensión de pagos) de seis empresas del grupo, en el que analiza las causas de la crisis y propone las fórmulas para superarlas. Para el consejero delegado del Grupo Llanera, Fernando Vicente Llanera, la evolución del mercado inmobiliario en España; el recorte del crédito con sus proveedores por la imagen de "insolvencia" que han dado las noticias en la prensa sobre los "ajustes" de la plantilla; y la estructura del negocio y la financiación del Grupo, están en la base de la crisis. Así, el consejero señala que la evolución del mercado inmobiliario en España en los últimos meses y el incremento continuado del euribor han conllevado la retracción del crédito a particulares para la compra de viviendas y la reducción de la financiación para el emprender nuevos proyectos inmobiliarios. Como segunda causa, apunta que desde inicios de 2007 el Grupo sufre "un continuado deterioro en la imagen de su solvencia" por las repetidas noticias aparecidas en los medios de comunicación, consecuencia de los "ajustes de plantilla" por la "reorganización del Grupo ante las nuevas circunstancias del mercado inmobiliario". Las consecuencias "directas y mas recientes" de ello han sido, añade, "el progresivo recorte del crédito con sus proveedores, el cierre de la clasificación por las compañías aseguradoras de crédito y caución, y la limitación del acceso a nueva financiación por parte de las entidades de crédito". El consejero reivindica que Grupo Llanera "ha podido mantenerse durante un periodo de más de nueve meses al corriente de sus pagos, aun a pesar de las gravísimas dificultades de tesorería que ha tenido que soportar como consecuencia de lo anterior". Como tercera causa, explica que la estructura del negocio y la financiación de Grupo Llanera ha tenido "especial incidencia" en la crisis, ya que la actividad inmobiliaria "tiene proyectos de maduración a largo plazo que han sido financiados a corto plazo". Así, indica que, al romperse el ciclo de venta de viviendas y de terrenos, el Grupo intentó en los últimos meses cerrar acuerdos de reestructuración de su endeudamiento financiero con sus principales entidades de crédito para poder adecuar la amortización de su deuda a la capacidad de generación de recursos. También intentó incluso reducir su endeudamiento mediante la cesión de determinados proyectos a estas entidades, pero esos acuerdos "no han sido posibles ante la negativa a aceptarlos por parte de las entidades de crédito". Para superar la crisis, el Grupo propone reestructurar la actividad constructiva para poder reducir los costes fijos, concentrándose en los segmentos de actividad más rentables -los tradicionales del grupo-, en la actividad inmobiliaria con el desarrollo progresivo de las promociones inmobiliarias en curso, y continuar la transformación urbanística de los desarrollos inmobiliarios en gestión de toda índole. También aboga por la adecuación de su estructura de deuda, convirtiéndola a largo plazo.