El índice PSI-20 encadena su tercera sesión en negativo y cierra con una caída del 1,4% a 7.341,56 puntos. El malestar de los inversores por el estado de las finanzas públicas ha pesado después de que el Parlamento portugués aprobara la legislación para derivar fondos a la islas lusas que se añadirían al déficit público. Compañías con exposición en el país, como las constructoras, siguieron cayendo. Brisa -5,3% y Mota Engil -3,6%. Las multinacionales EDP, -0,4%, y Portugal Telecom, +0,7%, se comportaron algo mejor.