Ocho meses después de su quiebra, Lehman Brothers. está tomando medidas para escindir los activos que le quedan, un conjunto de activos de bienes raíces y capital privado que han perdido una gran parte de su valor, a inversionistas dispuestos a apostar a que su precio subirá a medida que se recupere la economía.  La unidad supervisa todo desde la deuda corporativa de los bancos y las riesgosas hipotecas al consumidor hasta condominios en Miami y complejos de apartamentos en Nueva York. Cálculos internos de Lehman han valorado estos activos en cerca de 45.000 millones de dólares. Esto es menos de la mitad del precio que alcanzaban en septiembre, cuando la crisis financiera se agudizó después del colapso de Lehman.