En el boletín económico del Banco de España correspondiente al mes de Noviembre2011, se publica un interesante trabajo sobre las tasas de ahorro y sus variaciones durante las crisis económicas, escrito por sendos técnicos de la Dirección General del Servicio de Estudios que trataremos de extractar en las siguientes líneas dado que suponen una variación aun no suficientemente contrastada de un comportamiento del consumidor que es afectado por otra variable hasta ahora no tenida en cuenta en los análisis empíricos realizados, como es la situación de accesibilidad a la financiación para consumo privado de las personas, para explicar que aun permaneciendo el periodo de incertidumbre la tasa de ahorro llega un momento que desciende.
Cuando se inició la crisis económica que aun sigue latiendo, allá por el año 2007 , la tasa de ahorro aumentó en 7 puntos entre los años 2007 al 2009 y, sin embargo bajó en 5 puntos al comienzo del 2010, cuestión que en principio parece paradójica . Varias razones se esgrimen en la primera fase para producir este fuerte incremento y casi todas ellas tienen que ver con la incertidumbre del futuro en todos sus aspectos, laboral de rentas percibida etc. .etc. Cuando la persona ve amenazado su futuro tiende a protegerse del mismo ante las posibles dificultades por venir, similar fenómeno se da en otros países y en EEUU. Aunque los comportamientos son cada vez más complejos es necesario, para su correcto análisis, el tener que introducir más variables para tratar primero de comprenderlos y explicarlos .La razón del fenómeno subsiguiente, la disminución de la tasa de ahorro en la continuación de un mismo periodo de incertidumbre aparentemente dicen los expertos es por la reversión de algunos aspectos, no de todos ,que provocan la disminución del ahorro por el aumento a su vez de las expectativas de endurecimiento de las condiciones de financiación, fenómeno singular este que no acaba de explicarse existiendo teorías pero ninguna concreción real contrastada.

En general hay grandes líneas que indican que la debilidad del mercado laboral hace que las personas revisen las expectativas de rentas futuras, revisiones que a nivel individual de este fenómeno subjetivo hace que el consumo decaiga, aumentando el ahorro , iniciándose un circulo vicioso de difícil salida. El ahorro siempre es el arma con que cuentan las personas para desplazar sus necesidades de consumo, duradero o no, al futuro, moderando sus gastos en una renta media que les permitirá aplazar esos posibles problemas que en sus expectativas futuro son percibidas de una manera cierta. En este sentido es influyente la facilidad de acceso a la financiación bancaria, a mayor endurecimiento de las condiciones de acceso a la financiación mayores precauciones y mayor ahorro, a mayor suavidad en la condiciones de acceso a la financiación menor presión y por lo tanto menor aumento de la tasa de ahorro, aunque el contexto de la crisis sea el mismo, son ecuaciones lógicas que pasan por las expectativas de cada persona ante una situación de incertidumbre en su futuro, con ello habremos introducido la variable de la financiación, es por tanto esta reasignación y evaluación de riesgos de futuro que se produce teniendo en cuenta este factor el que posiblemente cambie y rebaje estos parámetros de ahorro.

Por lo tanto como resumen diríamos que a mayor incertidumbre mayor tasa de ahorro, esta mayor incertidumbre si se combina con una facilidad de acceso al crédito, esta tasa de aumento del ahorro se moderara .

Cuando se inicia la crisis en el 2007, o en cualquier otro periodo de incertidumbre que nos afecte, todos reevalúanos nuestras posiciones, trabajo, rentas destinadas al ahorro, educación ocio etc. etc., y examinamos nuestra posición y el riesgo en el momento, se hace de una manera muchas veces subconsciente, cuando vemos que nos puede acechar el peligro a nuestra situación personal y familiar, y paralelamente esta incertidumbre general afecta a las restricciones del crédito , o sea que son fenómenos muy relacionados entre sí y que están cobrando cada vez más fuerza como explicación a esta aparente disfunción.

Para el correcto análisis a priori de este fenómeno había que excluir las “perturbaciones“ concretadas en el plan de incentivos a la compra de automóviles, rebaja fiscal, incidencia de los 400 euros en la renta, todas estas acciones tomadas en este periodo por la iniciativa del gobierno , sin estas perturbaciones, la tasa de disminución se habría situado en 2 puntos por encima, o sea en el 7.

En definitiva que podemos afirmar que una situación de incerteza en cuando a los niveles de restricción de la financiación puede hacer que los consumidores impulsen el gasto en detrimento del ahorro, pero nada esta conscientemente probado.

El comportamiento económico de los consumidores y su relación con las tasas de ahorro experimentadas en los años anteriores es una cuestión a completar en los modelos de actuación y contrastar con el tiempo.-La aversión al riesgo demostrada en los mercados financieros internacionales no hace sino que aumentar la agudización de la situación de crisis generalizada y eliminando las perturbaciones, todo hace pensar que la tasa de ahorro seguirá creciendo y siendo la pauta de comportamiento más generalizada, el miedo al futuro incierto hace que las personas sean más reacias al gasto y al compromiso, solicitudes de financiación aunque sean para bienes duraderos en estas épocas siempre o casi siempre, son restrictivas porque no pueden ser de otra manera, las entidades financieras tienen en cuenta en el análisis de su riesgo en la concesión de créditos , la situación por la que atraviesa el mercado

Rafael Montava Molina
Consultor Empresarial
rafaelmontava@hotmail.com