El empleo en Estados Unidos continuó cayendo en febrero a tasas no vistas desde el final de la Segunda Guerra Mundial, lo que indica que aún no está cerca el fin de la actual recesión que se inició hace más de un año. El informe sugiere que los hogares, que ya han visto un descenso pronunciado en el valor de sus viviendas e inversiones, enfrentan más condiciones adversas vinculadas al mercado laboral, las que podrían ejercer una mayor presión sobre los gastos de consumo durante los próximos meses. Las nóminas de empleos no agrícolas cayeron en 651.000 el mes pasado, informó el viernes el Departamento de Trabajo, el decimocuarto descenso consecutivo. La tasa de desempleo, por su parte, ascendió en 0,5 de punto porcentual al 8,1%, su nivel más alto desde diciembre de 1983.