España logró mantener la inversión extranjera directa en 2008 tras recibir 37.715 millones de euros, un 0,4% más respecto a 2007, aunque destinó un 64,6% menos de dinero a participaciones de capital en el exterior, hasta los 38.636 millones, según publicó hoy el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.  La inversión extranjera neta en España --es decir, la inversión directa menos las desinversiones-- alcanzó los 34.543 millones de euros, un 26,7% más que en el año anterior.  El consejero delegado de Investing Spain, Javier Sanz, calificó el flujo de dinero captado como "cifra récord", ya que supuso que las desinversiones se redujeron un 69,5%, lo que confirmó la "confianza de los inversores extranjeros" en España.