Las inmobiliarias que cotizan en la Bolsa española han sufrido una caída media del 36,04% en lo que va de año, como consecuencia de la desaceleración por la que atraviesa el sector y de la fuerte restricción del crédito que, sin embargo, no ha afectado sobre el parqué a Testa y Martinsa-Fadesa. Los analistas estiman que las fuertes caídas de estas cotizadas se deben a la desconfianza de los inversores en este tipo de empresas y al parón del sector del "ladrillo".