Puede ser la llave para los mercados esta semana. Ante los rumores de que el tapering puede comenzar a producirse en el mes de septiembre, en la nueva reunión de la Reserva Federal Americana pueden esclarecerse muchas dudas en torno a la retirada de estímulos y el descenso de la compra de bonos. Las actas de este encuentro pueden resolver muchas dudas para el calendario que llevará a la Fed a partir de septiembre.
Lo que se debata en la reunión y el contenido de las actas será analizado por los analistas y los expertos y podría solventar las dudas que tienen la mayoría de los inversores, que durante toda la semana pasada se decantaron por la recogida de beneficios y no apostaron en masa por la compra de acciones. Así, el próximo miércoles por la tarde podríamos conocer las intenciones de la Fed para las próximas fechas.

Del contenido del encuentro depende en gran medida el devenir de la economía estadounidense, que durante los últimos meses ha vivido de la política de estímulos llevada a cabo por Ben Bernanke, con la compra de bonos, principalmente. Del debate que mantendrán a partir de las 8 de la tarde hora española, podremos conocer si finalmente se decantan por aplazar el tapering más allá del inicio del otoño.

Entre otros medios de análisis, Link Securities es uno de los que apuesta por este cambio de política para antes de que acabe el año, pero en ningún caso en el próximo mes de septiembre. “La corrección en la renta variable y fija estadounidense continuará, algo que no dejará impasible a sus homólogos europeos en esta ocasión”, exponen en caso de que el taperging de comienzo recientemente.

De todas formas, dé comienzo o no la retirada de estímulos, han aparecido voces de miembros de la Fed, Evans, Fisher o Lockhart, que consideran que este proceso sería muy progresivo y que, evidentemente, no se haría de forma radical. Habrá que esperar a ver qué dicen las actas para conocer de primera mano las intenciones de la institución estadounidense.

Debate sucesorio

Además, esta reunión llega en un clima en el que existe el debate sobre cuál debe ser el sucesor de Ben Bernanke al frente de la Reserva Federal. De entre todos los nombres, principalmente han quedado dos como fuertes candidatos: Yanet Yellen y Larry Summers.

Yellen es considerada para muchos expertos en Wall Street como dovish (dove: paloma, en español). Este término hace referencia a los economistas que cuyas decisiones no son muy agresivas. Últimamente el discurso de Ben Bernanke ha sido calificado como Dovish, al no establecer un estricto calendario en la retirada de estímulos y subidas de los tipos de interés. Sus principales detractores, hawks (halcones, en español), hacen un análisis inverso. Un discurso hawkish en estos momentos hablaría de fin de los QE o subidas de tipos de interés. (ver: Janet Yellen, el perfil de la sucesora)

Por su parte, Larry Summers es un hombre especializado en varias áreas de la economía: finanzas públicas, economía financiera, macroeconomía y economía del trabajo. Cuando estaba desarrollando sus especializaciones comenzó a escorarse hacia una tendencia más hawkish, que prioriza una economía menos estimulada, lo contrario a la política llevada a cabo a día de hoy por la Reserva Federal. (ver: Larry Summers, el hombre recto para la Fed)