La realidad apunta maneras y los futuros lo constatan. El precio del crudo muestra señales alcistas antes y después –con mayor motivo- de la crisis pseudonuclear iraní. La Unión Europea mantiene el veto a las exportaciones de petróleo a partir del 1 de julio, al igual que Mahmud Ahmadineyad hace lo propio en lo que se refiere a sus amenazas sobre el corte de suministro desde el Estrecho de Ormuz. El aspecto técnico pinta demasiado bien para aquellos inversores dispuestos a irse de compras, tanto que asusta. La recuperación de países como Estados Unidos, que lidera en este momento la salida de la crisis económica, está en peligro. 

Salvo excepciones, la mayor parte de los analistas coinciden en que la crisis iraní se va a llevar por medio las resistencias técnicas a las que se enfrenta el crudo a corto/medio plazo. Si ya de por sí, las señales eran alcistas, la creciente tensión provocada por Irán no hace sino incrementar las expectativas compradoras para el oro negro. Hay dos fechas de referencia: la primera, marcada por la Unión Europea, es el 1 de julio, momento en que se suspenderá todo tipo de importación de crudo procedente de Irán; y la segunda, antes del verano, se desconoce el momento exacto, pero más de una voz se ha oído ya refiriéndose a un posible ataque armado de Israel contra Teherán.

SUPUESTO I: MANTENIMIENTO DE TENSIONES GEOPOLÍTICAS
Independientemente de que se produzca lo peor, las tensiones van a continuar afectando al precio del crudo. “El precio del petróleo se va a ver resentido, pero aventurarnos a decir (si alcanzará) 150 ó 200 dólares es algo precipitado, pero, desde luego que afectará al crecimiento mundial”, asegura David González, director de Análisis de Dracon Partners EAFI. “La economía de Estados Unidos está cogiendo fuerza y recuperándose, pero obviamente si sube el precio del petróleo, esa recuperación se va a poner en peligro y puede que tengamos un nuevo ciclo bajista. El petróleo afecta al contexto de la economía global con lo que puede acabar lastrando el crecimiento de las bolsas.”

A esta línea argumental se apunta también Manuel Arroyo, director de Inversiones de JP Morgan Asset Mangement, al asegurar que no existe mayor riesgo de conflicto bélico. Según el analista, “lo que estamos viendo es n repunte sólo por las tensiones en Oriente Medio, lo que suele venir después una corrección”.

De momento, y sin intercambio de balas de por medio, el crudo Brent cotiza rozando los 119 dólares el barril, mientras que al otro lado del Atlántico, el West Texas lo hace en los 102,8 dólares. Cuidado con la resistencia.


SUPUESTO II: CONFLICTO BÉLICO
“El máximo riesgo que hay es el petróleo. En el crude oil tiene una resistencia en 103, pero su pauta es alcista. Como supere los 105 dólares, habría que ponerse largos en petróleo”, asegura José Luis Cava, analista independiente, en una entrevista concedida a la Zona Premium de Estrategias de Inversión.

Para este supuesto habría que esperar, como mínimo, hasta el verano salvo caso extremo de precipitación de los acontecimientos. Ole S.Hansen, analista señor de materias primas de Saxo Bank, apunta a una revalorización de entre “0 y 40 dólares” el barril de crudo Brent en caso precisamente de producirse una guerra árabe-israelí. No obstante, el analista supedita la subida del precio a la repercusión que tenga el conflicto sobre el Estrecho de Ormuz, que podría “aumentar los fantasmas de una recesión al estilo de la de la 2008-2009”, alerta el analista.

Y es que las consecuencias del cierre del Estrecho de Ormuz son casi incalculables. En el caso concreto de nuestro país, las exportaciones iraníes representan entorno al 20% del total, aunque en el ejercicio actual el Gobierno intenta reducirlas hasta el 14,7%. Visto desde el otro lado, España está lejos de ser el principal importador de petróleo. Sólo entre China, Japón e India –por este orden- suman más del 60% del crudo exportado en un ranking de destinos en el que Italia ocupa la cuarta posición. El país trasalpino recibe el 10% del total de petróleo procedente de Irán.

Javier Flores, responsable del Servicio de Estudios de ASINVER
, habla de una “crisis energética” teniendo en cuenta que el consumo primario de energía basado procedente de fuera de las fronteras españolas representa aún el 70% del total. “Las renovables solamente representan un 10% del consumo primario y no se espera que alcancen el 20% hasta al menos 2020”, dice el analista.


FUTUROS
Los gráficos son el reflejo de la vida misma. Los futuros del crudo apuntan al alza con unos volúmenes de compra tremendamente destacados en comparación con estos cuatro años que dura ya la crisis económica. Los indicadores de futuros sobre el Brent hablan de una clara sobrecompra. El precio del petróleo europeo para el mes de abril se coloca en los 120,22 dólares en la jornada de hoy dibujando una clarísima escalada desde mediados de diciembre del año pasado.

GRÁFICO FUTUROS ABRIL BRENT (FUENTE: BARCHART)


Idéntica situación se produce en el caso de homólogo estadounidense, aunque es aquí donde podría verse una clara señal alcista en caso de la superación de los 105 dólares el barril, como señalaba José Luis Cava. Los futuros del oil Texas para abril están ya por encima de los 103 dólares y subiendo. En su caso, fue octubre el mes de los mínimos y, desde entonces, desarrolla un movimiento lateral inclinado al alza. El volumen de compra ha crecido espectacularmente desde enero y los indicadores apuntan niveles de sobrecompra.

Con este escenario en carboncillo, la pregunta es evidente: ¿Soportará la economía global una nueva crisis del petróleo? La solución en próximas entregas y mientras, compren si les parece suficiente motivo.

GRÁFICO FUTUROS ABRIL WEST TEXAS (FUENTE: BARCHART)