El consejo de administración de La Seda de Barcelona aprobó este fin de semana un nuevo plan de reestructuración que incluye la venta de activos no estratégicos y la reducción de su plantilla para reducir su abultada deuda y centrar su actividad en la fabricación de PET.
La compañía controla actualmente el 28% del mercado europeo de PET, material con el que se fabrican botellas y recipientes de plástico. Su nuevo plan pretende aumentar esta cuota de mercado hasta el 35% en tres años.

El grupo catalán explicó que el plan de reestructuración incluye la venta de activos no estratégicos por valor de entre 250 millones y 320 millones de euros, entre los que incluye las plantas de Simpe, en Italia; Portalegre, en Portugal; IQA, en Tarragona; Volos, en Grecia; y TurkPET, en Turquía.

Recorte de plantilla

Además, la compañía prevé reducir su plantilla en 300 personas este año, recorte que se suma a los expedientes de regulación de empleo ya anunciados en las plantas de El Prat de Llobregat e IQA.

En cuanto al proyecto portugués de Sines, La Seda dijo que Caixa Geral comprará parte del capital por 40 millones de euros y juntos buscarán un socio mayoritario especializado en el sector de PET. La Seda dijo que su objetivo es contar con una participación minoritaria en el proyecto a largo plazo.

La Seda ya desveló a finales de junio su intención de llevar a cabo un plan de reestructuración para sanear sus finanzas con la venta de activos no estratégicos y una ampliación de capital por 150 millones.

La compañía cerró el pasado ejercicio con unas pérdidas netas de 565 millones de euros debido al deterioro del valor de sus activos.

Además, la deuda financiera del grupo catalán ascendió a 868 millones en 2008, frente a un patrimonio neto de 475 millones.

Las acciones de La Seda permanece suspendidas en bolsa desde el pasado 5 de junio, cuando su consejo decidió reformular las cuentas anuales para reflejar unas mayores pérdidas. La Seda cotizó por última vez a 0,34 euros.