La Seda de Barcelona anunció hoy que trasladará a su fábrica de El Prat de Llobregat toda la división corporativa y de administración que la química poseía en un inmueble alquilado en un edificio del Paseo de Gracia de la capital catalana desde 1998. Esta medida de reducción de costes constituye un primer eslabón del plan de reestructuración industrial anunciado por la compañía hace justo una semana, con el que todo el equipo directivo todavía trabaja y del que sólo se conocen las líneas maestras. La empresa, que ahora preside José Luis Morlanes, recordó en un comunicado que esta decisión, y otras que se tomarán, están encaminadas a reequilibrar la estabilidad financiera del grupo y a consolidar los negocios a largo plazo.