El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, está convencido de que con el impulso dado por el G20 en la lucha contra los paraísos fiscales, los centros financieros no cooperativos se van a ver obligados a cambiar como ya lo han empezado a hacer y la transparencia fiscal se generalizará. "Estoy convencido de que esta exigencia de transparencia va a aplicarse pronto a cualquier parte", ya que como la cumbre del G20 lo ha demostrado "la comunidad internacional está finalmente dispuesta a llevar a cabo una acción vigorosa contra los paraísos fiscales no cooperativos, señaló Gurría, en una entrevista a "Les Echos" y en un artículo en "Le Figaro" publicados hoy.
Aunque reconoció que "esta batalla está lejos de estar acabada", destacó que el resultado de la cumbre sobre la cuestión de los paraísos fiscales es "histórico" y tendrá "consecuencias prácticas: en el mundo de mañana, los defraudadores ya no podrán esconder impunemente sus ingresos y sus patrimonios abusando del secreto bancario".

Los líderes del G20 encargaron a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la publicación de una serie de listas de paraísos fiscales y de otros centros financieros que mantienen una cierta opacidad en la lucha contra la evasión y el fraude fiscal.

Gurría constató que en este tema "se ha avanzado más en quince días que en quince años", ya que una serie de países han aceptado levantar el secreto bancario y Uruguay se ha comprometido a ajustarse a los estándares de la OCDE, lo que le permitió salir de la "lista negra" de paraísos fiscales, sólo un día después de que se hubiera hecho pública.

Preguntado por las sanciones contra los tres que siguen figurando en dicha "lista negra" -Costa Rica, Malasia y Filipinas-, el secretario general reiteró que no corresponde ocuparse de la cuestión a la OCDE porque es "una decisión soberana de cada país que sufre evasión fiscal".

Calculó que no se llegará a una situación de salida masiva de capitales de los centros financieros opacos porque "van a evolucionar" como lo está haciendo Costa Rica.

Justificó que Macao y Hong Kong no figuren en la "lista gris" de centros que no cooperan suficientemente -algo que se ha atribuido a presiones políticas de Pekín- porque ambos "se consideran simplemente territorios administrativos especiales dependientes de China, que aplica perfectamente los estándares de la OCDE".

A ese respecto, aseguró que los criterios que utiliza su organización para fijar las listas "son claros, transparentes y están establecidos desde hace tiempo".

Gurría concedió que la lista habrá que revisarla para verificar que los países que se han comprometido a cumplir las normas internacionales en materia de cooperación fiscal las cumplen efectivamente.

A juicio de Gurría, la lucha de los paraísos fiscales no es secundaria en la actual crisis económica mundial que encierra "una crisis de confianza".

Aunque los paraísos fiscales "no han provocado la crisis, sin embargo la opacidad de sus condiciones de funcionamiento ha tenido un papel claramente", argumentó.