El planeado rescate por 700.000 millones de dólares de parte del Gobierno estadounidenses a los vapuleados mercados financieros fue recibido con beneplácito y ayudará a la economía mundial, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Así, su secretario general, Ángel Gurría, señaló que "al poner fin al desapalancamiento de las instituciones financieras -que estaba ocurriendo a una velocidad alarmante a través de pérdidas de capital y contracción crediticia- el plan de rescate sistémico contribuye a estabilizar las economías de Estados Unidos y el mundo'.