El clima económico de Asia es favorable y los riesgos para el crecimiento de este mercado externos, asegura Jason Pidock, gestor del Mellon Asian Equity Fund. Y del exterior ha llegado una crisis hipotecaria y una ralentización del crecimiento económico que ha profundizado en las economías europeas pero que ha mantenido a Japón casi al margen de la actualidad. Los fondos continuan estables y muestra de ello son sus buenas perspectivas.
1) ¿Cuáles son las perspectivas para el Mercado asiático teniendo en cuenta el crecimiento de China? El clima económico de Asia nos parece favorable y creemos que la mayoría de los riesgos para el crecimiento de este mercado son externos, aunque no percibimos que estos riesgos sean altos. En particular, estamos cómodos con el nivel de crecimiento chino, la clave económica para nuestro fondo. Como porcentaje del PIB, el consumo privado en China está a la mitad del de Estados Unidos cerca de un 25% y tiene una gran capacidad de crecimiento. Somos positivos con respecto a las perspectivas de la economía de China donde el boom productivo del sector privado continuará durante muchos años. Además a pesar de las preocupaciones asociadas a un crecimiento económico de doble dígitos, estamos cómodos con el ritmo del endurecimiento en la política monetaria y la fijación en la calidad y sostenibilidad de este crecimiento. China es la cuarta economía mundial y está adquiriendo un papel político dominante en la región. Esto se vio recientemente en sus esfuerzos y colaboración por intentar ayudar a resolver la situación en Corea del Norte. 2) ¿Qué rentabilidad esperan del fondo durante 2007 (medio y largo plazo)? Esperamos que los resultados de las empresas de la zona continúen su tendencia alcista en 2007 y se espera que sean en el rango del 10 a 15%. Sin embargo, los potenciales retornos a inversores serán mejores si uno tiene en cuenta la rentabilidad por dividendo, además del potencial de ganancia por divisa. Creemos que las divisas permanecerán fuertes, conducidas por la buena marcha comercial y crecimiento productivo. Con los tipos actuales, China es muy competitiva y su moneda continuará apreciándose frente al dólar. Esto tendrá el efecto de fortalecer las otras divisas de la región. A medio y largo plazo, esperamos que la renta variable asiática supere al resto de mercados. 3) ¿En qué sectores habrá mejores oportunidades? Dentro de nuestro enfoque temático, preferimos los sectores que tienen exposición al consumo doméstico. Consideramos que los gestores de la cadena de consumo y los valores relacionados con los juegos de azar ofrecen buenas oportunidades. Un área en el que hemos aumentado posiciones es en la gestión de peajes. Tenemos exposición a estos valores a través de la región en Australia, China y Corea. Nos gusta el aspecto de generación de efectivo del negocio, las rentabilidades por dividendo suelen ser altas y predecibles, y el crecimiento de beneficio es estable, apoyado por un crecimiento sostenido del tráfico, específicamente en países como China. Este fue uno de los sectores en destacarse mientras los mercados caían a finales de febrero, principios de marzo, actuando como una buena balanza en la cartera de nuestro fondo con su calidad defensiva, junto con algunas de las apuestas más apalancadas en el consumo asiático como pueden ser los juegos de azar. 4) Más de la mitad del portfolio se invierte en el sector de los servicios y específicamente en el de servicios financieros, porque mantiene esta exposición? El sector financiero es una buena manera de ganar exposición ante el consumidor asiático, con consumidores que sólo ahora están empezando a ampliar su demanda hacia productos financieros. Esto sirve de apoyo para los sólidos resultados de crecimiento de los valores financieros de la región, lo que combinado con valoraciones atractivas convierten a sus compañías en irresistibles oportunidades de inversión. 5) Que evolución espera que tengan las divisas en relación al Euro y Dólar? Esperamos que la mayoría de las divisas en la región continúen apreciándose, las excepciones podrían ser el Dólar de Nueva Zelanda y el Dólar Australiano, pero las divisas bajo la influencia China deberían continuar aumentando su valor de manera continuada. El Renmibi Chino podría aumentar su valor aproximadamente un 5% al año frente al Dólar norteamericano, aunque podría experimentar una revaporización más rápida si el Gobierno lo permitiese. Los recientes resultados del comercio chino han reflejado de nuevo un considerable superávit. Con el crecimiento de la productividad muy alto en China, la mejor manera de reducir presiones inflacionistas sería permitir que la divisa aumentara de valor a un ritmo más rápido. Esto sería positivo para divisas vecinas como el Won Coreano, el Dólar Taiwanés y el Dólar de Sinagapur.