La Reserva Federal estadounidense proyecta ahora un crecimiento de menos de 2% en 2008, un ritmo muy inferior al potencial de la primera economía mundial, persistentemente desacelerada por la debilidad del sector inmobiliario y la crisis del crédito. La Reserva Federal (Fed) bajó "de manera notable" sus previsiones de crecimiento de la economía estadounidense hasta entre 1,8% y 2,5% en 2008, contra 2,5%-2,75% previsto antes, dando cuenta de sus temores, principalmente en materia de empleo.
Los miembros del Comité de política monetaria esperan que a mediano plazo, la producción crezca a un ritmo inferior a su tendencia promedio y que la tasa de desempleo aumente, principalmente a causa de la debilidad del mercado inmobiliario y del ajuste de las condiciones del crédito, indicó el banco central, en un aditivo a las actas de su reunión del 31 de octubre. Según la Fed, que presentaba por primera vez sus previsiones de manera trimestral, el Producto Interno Bruto (PIB) debería crecer entre 2,4% y 2,5% en 2007, un ritmo situado en lo alto de la banda comunicada en julio (2,25%-2,5%), pero se desaceleraría entre +1,8% y +2,5% en 2008, bastante más pronunciadamente que lo anticipado hasta ahora (de +2,5% à +2,75%). El precio del crudo, el motivo Esta revisión se explica también por el alza de los precios del petróleo. La Fed confirma en todo caso con estas nuevas previsiones su pronóstico de un aterrizaje suave de la economía estadounidense. "Más tarde, la producción debería registrar una expansión, siguiendo un ritmo cercano a su tendencia a largo plazo", agregó. El crecimiento debería marcar incrementos comprendidos entre 2,3% y 2,7% en 2009, luego entre 2,5% y 2,6%, en 2010, pero manteniéndose netamente por debajo de su ritmo de los últimos años. Para el banco central, "los indicios de que la contracción del sector inmobiliario residencial habría comenzado a extenderse de manera importante al resto de la economía son escasos". Contrariamente a su homólogo europeo, cuya única misión es garantizar la estabilidad de precios, la Fed debe controlar la inflación y además mantener el empleo en su nivel más alto posible, sin que un objetivo prime sobre el otro. Empleo Al respecto, el documento publicado este martes denota un descenso de los temores de la Fed en relación a la inflación y un incremento de la preocupación sobre el desempleo. "La tasa de desocupación aumentará moderadamente", pronosticó el banco central estadounidense. En 2007, debería situarse en una banda de 4,7% a 4,8% de la población activa, más que el 4,5% a 4,75% esperado antes, mientras que en 2008, esa tasa debería subir entre 4,8% y 4,9%. En opinión de los miembros del comité de política monetaria, "la tasa de desempleo debería estabilizarse en 2009 y reducirse un poco en 2010, impulsada por la recuperación de la producción y del empleo". Inflación En lo que respecta a la inflación, la Fed se mostró tranquilizante, revisando a la baja sus previsiones anteriores. El alza de la inflación de base, que excluye alimentación y energía, debería situarse entre 1,8% y 1,9%, en 2007, contra 2,00%-2,25% esperado antes y entre 1,7% y 1,9% el año próximo, menos que la banda de 1,75%-2,00% prevista. La próxima reunión de política monetaria de la Fed está prevista para el 11 de diciembre