La economía estadounidense podría caer en recesión, pero la inflación es incluso un riesgo mayor dada la postura "excepcionalmente" expansiva de la política monetaria, afirmó ayer el presidente del banco de la Reserva Federal de Richmond, Jeffrey Lacker. Los precios al consumidor de Estados Unidos subieron un 5% en el año a junio, una tendencia que Lacker argumentó que simplemente no desaparecería, aún con el efecto atenuador de una economía más débil. "No podemos mantener la inflación en este ritmo", comentó a la prensa en una sesión de preguntas y respuestas tras un taller de comunicación para miembros de los medios.