Según ha declarado la vicepresidenta primera del gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, el gobierno encargará valoraciones independientes de los balances de los bancos y no inyectará dinero público a las entidades.

El gobierno designará dos valoradores independientes para valorar la cartera y los balances de todos los bancos.

Además, Sáez de Santamaría ha declarado que "no habrá ayudas públicas para la banca, y serán las propias entidades las que llevarán a cabo las provisiones y, en todo caso, la entrada de capital público sería mediante la compra de acciones y obligaciones convertibles - cocos- con intereses del 10% y que deberán reembolsarse al final del proceso".

El Real Decreto Ley que el gobierno ha hecho llegar a los ministros va encaminado a "dar credibilidad y confianza al sistema financiero, fortalecer los pasos que permitan recuperar el crédito y conseguir la vent,a de viviendas a precio rezonables".

En concreto, la banca española tendrá que aumentar las provisiones en 30.000 millones más para terminar con el saneamiento del sector.  Las exigencias de provisiones genéricas aumentan del 7% al 30%.