El gobierno estimaba que la deuda llegara al 62% del PIB en el pasado año 2010.
La deuda española se situó en el 60% del PIB nacional, una cifra siete puntos por encima de la registrada en 2009 pero casi un 3% menor que las estimaciones que manejaba el gobierno.
 
Así la cifra se sitúa por debajo de la media europea.