Pues ya la tenemos aquí. La primera situación de ‘conflicto’ geopolítico que amenaza con aumentar (si cabe) la volatilidad en los mercados, esta vez con el petróleo como arma de destrucción masiva (financiera, claro).
El récord de spread entre el precio del crudo tipo Brent (Londres) y West Texas Index o WTI (NYMEX), puede…sólo puede que sea el origen de lo que ahora se está viviendo en el norte de África y Oriente Medio. La desvinculación de la familia real saudí del índice WTI el año pasado, por considerar que más que un índice que reflejaba los precios del crudo era un juego de casino, puede…sólo puede que haya despertado las iras de aquellos que intentar controlarlo todo, y que por ende hayan querido ir al grano para acabar teniendo el control del mal llamado ‘oro negro’.
Los mercados de divisas han sido, tras obviamente los de materias primas, los que más afectados se han visto con esta situación. Como resultado del aumento incesante del precio del barril de crudo, el Dólar Canadiense (CAD), moneda íntimamente ligada a la cotización del WTI, se ha visto revalorizado entre un 3 y un 5% en la última semana. Asimismo, dos de las consideradas monedas refugio ante situaciones difíciles, el Franco Suizo (CHF) y el Dólar Australiano (ésta por su relación con la cotización del Oro), también han subido en los últimos días, destacando que el CHF ha marcado un nuevo récord histórico frente al Dólar, al haber tocado el nivel de los 0.9230, lo que sigue poniendo contra las cuerdas al SNB (Banco Central de Suiza), pues no ve fin a la escalada de su moneda, y menos aún cuando las aguas andan revueltas a nivel global.
Por su parte, el Euro (EUR) y la Libra Esterlina (GBP), en su cruce frente al Dólar (USD), han salido reforzados de la actual situación de tensión, y vemos así como el cruce EUR/USD vuelve a situarse por encima de la línea dnámica importante que tenemos en los 1.3730 aproximadamente, continuando así el movimiento harmçonico de subida y bajada alrededor de esa línea que viene manteniendo desde hace unos días. La resistencia (estática) obvia se sitúa en el máximo de hace unos días alrededor de 1.3850, y una ruptura de ese nivel podría llevarnos a una situación de disparo que no sería para nada bienvenida. Sigo pensando que la línea dinámica aún no ha dicho su última palabra y que puede seguir actuando en los próximos días como referencia.