Esta necesidad de vivienda será saciada con las 759.000 viviendas iniciadas en 2006, que previsiblemente saldrán al mercado este año, más otras 200.000 de "stock" que no han vendido las promotoras, lo que dará lugar a una sobreoferta de más de 500.000 unidades.El
director de investigación de mercado del Grupo i, Miguel Pinto, explicó que el sector inmobiliario vive en la actualidad un "aterrizaje suave" de los precios, debido al descenso de la rentabilidad y a la salida de inversores, sumado al aumento de la dificultad de acceso a la vivienda debido a los elevados precios y a la subida de los tipos de interés.No obstante, este aterrizaje "ha sido más brusco de lo esperado", debido a la crisis hipotecaria estadounidense, que ha fomentado una cierta desconfianza en el sector bancario español, empujándole a retirar los créditos concedidos tanto a empresas como a particulares.En este escenario, el estudio apunta a una disminución real de los precios de los inmuebles en 2008, al crecer por debajo del IPC, mientras que en el caso de la vivienda vacacional y de segunda mano, "es de esperar bajadas en los precios".Las
previsiones del estudio barajan tres escenarios, en los que el precio de la vivienda se situaría en 2008 entre los 2.215 y los 2.087 euros por metro cuadrado, frente a los 2.085,5 euros por metro cuadrado en los que se situó en 2007.Teniendo en cuenta estos escenarios, el incremento del precio de la vivienda en 2008 oscilaría entre un 0,07% (una disminución real) y un 6,2%.Asimismo, el estudio prevé que los tipos de interés "descenderán hasta el cuatro% a lo largo del ejercicio", aseguró Pinto, lo que posibilitará condiciones de crédito más flexibles.Por su parte, la producción media de viviendas para el periodo 2008-2010 disminuirá hasta situarse por debajo de las 400.000 unidades, medida que servirá para que oferta y demanda se adecúen pero que supondrá una disminución de empleo.Las previsiones del Grupo i indican que en 2008 se despedirán a 250.000 trabajadores del sector de la construcción.Esta situación también afectará a la marcha de las empresas inmobiliarias en los próximos tres años, debido a la dependencia de financiación que tienen para la construcción de edificios sumada a un descenso de los ritmos de venta (hasta un 55% menos) y un aumento del tiempo medio de comercialización de hasta tres años.Por ello, muchas de ellas, ante la rebaja del valor de sus activos de suelo, optarán por venderlos para que no afecten a su cuenta de resultados a la baja.En última instancia, aquellas con menor capacidad financiera se verán obligadas a salir del mercado, mientras que la mayoría diversificará su negocio o instalará el área promotora en diferentes ámbitos geográficos.El estudio propone como medidas de adecuación para los próximos tres años la promoción de vivienda protegida, la destinada al alquiler o la rehabilitación, así como nuevos productos como los orientados a los inmigrantes, la vivienda de propiedad compartida o el alquiler con opción a compra.Aunque la vivienda protegida está llamada a tomar mayor iniciativa en el mercado, en el primer semestre de 2007 se iniciaron 42.753 unidades, el 16,6% menos que en los últimos seis meses de 2006, variación que en la vivienda libre ha sido más acusada, con un 16,7% menos, apunta el estudio.No obstante, a partir de este año aumentará el número de viviendas protegidas finalizadas y disminuirá el de vivienda libre.En cuanto al alquiler, el estudio pronostica que 2008 marcará un cambio de tendencia con un aumento de su peso frente al de vivienda en propiedad, aunque ésta supone aún el 85% del total.