Los bancos concedieron el pasado enero menos hipotecas de lo previsto en el Reino Unido y el nivel de esos préstamos se mantuvo en su nivel más bajo en una década, informó hoy el Banco de Inglaterra. Las hipotecas aprobadas en enero se cifraron en 31.000, igual que en diciembre, si bien los analistas habían pronosticado un total de 33.000. El préstamo hipotecario bruto, muy ralentizado por la recesión actual, alcanzó en el primer mes de 2009 un valor de 13.600 millones de libras (unos 15.325 millones de euros), el peor dato desde 2001. Además, el valor de las casas registró una caída anual del 10% en enero, según informó hoy el prestamista Hometrack. A la luz de todos esos datos, algunos expertos consideran muy probable que el Banco de Inglaterra rebaje el próximo jueves los tipos de interés hasta un histórico 0,5%, a fin de darle un impulso al alicaído consumo. El sector inmobiliario de este país sigue muy débil, afectado por la crisis crediticia y el endurecimiento de los criterios de los bancos para conceder préstamos hipotecarios.