La Comisión Europea estima que la incertidumbre por la que han atravesado este verano los mercados financieros debido a la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos no debe causar "preocupaciones inmediatas" sobre el crecimiento y el desarrollo económico. Sin embargo, cree que los efectos se verán el próximo 11 de septiembre, cuando Bruselas presente su informe intermedio de previsiones económicas. según la Comisión, la existencia de un sistema de control de intervención que funciona "reduce esos efectos".