La Comisión Europea ha aprobado la venta a la energética alemana E.ON de Viesgo, filial española de la italiana Enel, y de varios activos de Endesa en Europa y España, al estimar que la operación respeta las reglas de competencia. La transacción forma parte del acuerdo por el que E.ON aceptó el pasado abril retirar su opa por el conjunto de Endesa y dejar así el camino libre a la de Acciona y Enel.
E.ON prevé tomar el control de Viesgo y de Endesa Europa, que aglutina las actividades de Endesa en Francia, Polonia, Italia y Turquía, así como de determinadas actividades menores de esta compañía en España. En este último mercado, la compañía alemana adquirirá derechos sobre más de 450 megavatios (MW) de electricidad de origen nuclear mediante un acuerdo de suministro de diez años de vigencia, según recordó la CE en un comunicado. También contará con tres centrales eléctricas con una capacidad instalada combinada de unos 1.475 MW y con una central de gas de ciclo combinado actualmente en desarrollo con capacidad prevista de 800 MW. E.ON prevé que el coste de la adquisición de los activos de Endesa y de Viesgo ascienda a unos 10.000 millones de euros (13.450 millones de dólares). Tras examinar la operación, el Ejecutivo comunitario ha concluido que no impedirá de forma significativa la competencia efectiva en el Espacio Económico Europeo (EEE) o en una parte importante del mismo. Bruselas tuvo en cuenta que las partes implicadas en la operación tienen escasas actividades superpuestas en los mercados eléctricos de Francia, Italia, Alemania y Polonia, por lo que es improbable que surjan problemas de competencia en estos países. Por lo que se refiere a España, el regulador europeo sopesó el hecho de que E.ON no desarrolle hasta ahora actividades en este país. La única superposición de actividades, explica la CE, se derivará de la concentración en manos del operador alemán de Viesgo y las actividades menores de Endesa que va a pasar a controlar en el mercado de producción y venta al por mayor de electricidad. No obstante, Bruselas descarta que haya un deterioro grave de la competencia en este segmento dada la pequeña cuota de mercado de las partes afectadas, la presencia de rivales importantes como la propia Endesa e Iberdrola y el hecho de que la misma transacción reducirá el nivel de concentración del sector eléctrico español. La operación no afectará además a los mercados del sector del gas. Por otra parte, la Comisión Europea examinó también las posibles relaciones verticales que se derivarán de la toma de control de Endesa Europa en Francia, Italia y Polonia, donde E.ON ya cuenta con otras actividades de venta de gas al por menor. Concluyó que las cuotas de mercado de la alemana en estos mercados son "insignificantes", por lo que no es probable que la transacción propuesta tenga efectos anticompetitivos. La transferencia de Viesgo y de los activos mencionados de Endesa a E.ON forman parte del acuerdo entre esta última compañía, Enel y Acciona, por el que la alemana se retiró de la puja por adquirir el primer operador energético español. La opa de Enel y Acciona sobre Endesa obtuvo el visto bueno sin condiciones de la Comisión Europea el pasado 5 de julio.