Los siete bancos medianos que operan en España han conseguido capear la crisis financiera del verano y se han anotado unas ganancias de 1.970 millones de euros en los nueve primeros meses del año, el 20,9% más que en el mismo periodo de 2006. Al igual que las cinco grandes entidades financieras, los medianos -Banesto, Sabadell, Banca March, Bankinter, Pastor, Valencia y Guipuzcoano- han demostrado tener suficiente liquidez para sortear la crisis y han seguido cosechando ganancias gracias a un mayor dinamismo comercial, que se ha traducido en un mayor volumen de negocio.
Aunque sus beneficios han sido muy respetables, los medianos siguen muy lejos de los 15.350 millones de euros que se anotaron "los cinco grandes" -Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid y Banco Popular- gracias a la buena marcha de sus negocios y a la aportación de ingresos extraordinarios. Así, las ganancias de la banca mediana hubiesen sido mayores si no fuera por las cuentas del Grupo Banca March, que todavía están lastradas por las importantes plusvalías que tuvo en 2006 por la venta de Carrefour. Este banco canario fue el único de los siete que vio reducido su beneficio, ya que sus ganancias cayeron un 35%, hasta los 168 millones de euros, a pesar de que aumentó su volumen de negocio. Aunque fue el único que no incrementó su beneficio, Banca March no fue el que obtuvo los resultados más bajos, sino que fue el Guipuzcoano, que se anotó unas ganancias de 40,10 millones de euros, el 13,3% más, gracias a la buena evolución del margen de intermediación y a pesar de cierta desaceleración en el ritmo de crecimiento de préstamos hipotecarios y de créditos a la clientela. En el lado opuesto, el banco mediano que más ganó fue Sabadell, al lograr un resultado neto de 604,470 millones, un 40,1% más que en los nueve primeros meses de 2006, impulsado por la inversión crediticia en clientes que aumentó cerca de un 20%.