Las entidades bancarias acreedoras de SOS Corporación Alimentaria estiman que en torno al próximo mes de mayo se podrá cerrar un acuerdo sobre los términos de la reestructuración de la deuda financiera de la compañía, que supera los 1.100 millones de euros, informaron fuentes financieras.
Entre tanto, el grupo alimentario está "a punto" de firmar con los bancos una prórroga, hasta el 31 de mayo, del compromiso de espera ('stand still') acordado el pasado enero y que expiró el 15 marzo.

Las negociaciones para refinanciar la deuda de la compañía se iniciaron a finales del año pasado con las 51 entidades titulares de un crédito sindicado y de préstamos bilaterales, a las que SOS planteó un plan de reestructuración con el que estimaba que podría reducir su deuda a entre 600 y 650 millones de euros en 24 meses.

"Hay bastante buena química y de aquí a mayo esperamos que esté todo decidido", señalaron las fuentes, que, no obstante, advirtieron de que las cajas de ahorros convocarán sus respectivos consejos de administración para abordarlo "y eso lleva un tiempo".

Precisamente en mayo se celebrará la junta de accionistas del grupo, en la que se someterá a aprobación una 'operación acordeón' consistente en una reducción de capital de 153,95 millones de euros para restablecer el equilibrio entre capital y patrimonio neto y dos ampliaciones de capital por un importe total de 172 millones.

Los bancos trasladaron hace varias semanas a SOS Corporación una propuesta para la reestructuración de la deuda, en términos similares a los planteados por la compañía.

Según afirmaron las mismas fuentes, las entidades han planteado nombrar un observador en el consejo de administración de la compañía de forma temporal, durante un periodo de "un año o dos años, mientras se van cumpliendo los planes del proceso de consolidación".

Entre la banca acreedora, agregaron, hay "optimismo" en relación con SOS, por la evolución de la compañía y porque en el primer trimestre de este año "se ha ido cumpliendo el presupuesto".

Además, las entidades no están interesadas en las propuestas de compra planteadas por Nueva Rumasa y Cambium, a las que restan importancia, y aseguran que con los bancos han contactado "muchos inversores interesados" en entrar en la compañía.