La aerolínea austrliana Qantas Airways ha cancelado el pedido de 15 aviones 787-9 Dreamliner por valor de 3.100 millones de dólares (2.224 millones de euros), la mitad de lo que había encargado al fabricante estadounidense Boeing. La empresa también aplazó en cuatro años la fecha para recibir los otros 15 Dreamliner, y aseguró que los cambios no tenían relación alguna con los problemas detectados esta semana por Boeing en el diseño de este modelo.