El grupo financiero y de seguros registró en los tres primeros meses del año unas pérdidas netas de 3.600 millones de euros, frente al beneficio de 554 millones que obtuvo en el mismo periodo del año anterior. Según ha informado la compañía, ha asumido depreciaciones por 3.800 millones de euros debido a su exposición a las obligaciones de deuda colateralizada (CDO, por sus siglas en inglés). Ayer, el Gobierno belga comunico que ha puesto en marcha un nuevo plan de ayuda a KBC. Esta operación de rescate, en la que participarán tanto las autoridades federales como las flamencas, incluye una nueva inyección de capital, así como una garantía estatal.