El Parlamento japonés aprobó hoy un polémico plan de 2 billones de yenes (20.300 millones de dólares) para devolver a los contribuyentes dinero en efectivo, a través del cual cada ciudadano recibirá 12.000 yenes (122 dólares). Dos tercios de la Cámara Baja de la Dieta (parlamento japonés) aprobaron el plan del primer ministro, Taro Aso, para otorgar esa ayuda en metálico dentro de una segunda ley de ampliación presupuestaria para el actual año fiscal, que acaba este mes. A partir de mañana cada contribuyente japonés recibirá 12.000 yenes, entre ellos los propios miembros del Gobierno, mientras que los menores de 18 años y los mayores de 65 tendrán derecho a reclamar un pago extra de 8.000 yenes (unos 81 dólares).