El fabricante británico de automóviles de lujo y todoterrenos Jaguar-Land Rover, perteneciente al grupo indio Tata, recortará 300 empleos en su planta de Halewood, al Norte de Inglaterra, y parará durante tres semanas la producción de estas instalaciones.
Un portavoz de la empresa señaló que la compañía sigue manteniendo negociaciones con el Gobierno británico sobre las garantías para la concesión de un crédito por importe de 340 millones de euros por parte del Banco Europeo de Inversiones (BEI), aprobado a principios de este año.