Los indicadores Premium de Estrategias de inversión muestran actualmente que Inypsa ha pasado de la fase de rebote a la de consolidación, un cambio que estaría motivado por varios factores.

El pasado 13 de julio, como bien podemos recordar, Inypsa se disparó un 116,7% hasta  los 0,325 euros la acción en el Continuo cuando anunció que había firmado un acuerdo de colaboración para desarrollar proyectos de energía fotovoltaica con Yingli Green Energy, filial española de Yingli Solar, uno de los fabricantes líderes a nivel mundial de módulos fotovoltaicos. Un acuerdo que le permitió dar un gran paso.  

Por esas fechas, Inypsa también inauguró una planta de biomasa para la producción de vapor industrial, que reduciría de forma significativa el impacto medioambiental de los procesos de producción de papel. En dicha planta se instaló una caldera de biomasa Binder RRK, la mayor implantación en vapor industrial hasta la fecha en España. Por lo que la compañía estaba afrontando nuevos proyectos y consiguiendo nuevos objetivos.

Otro hecho que habría propiciado este cambio de fase, moviendo a la compañía de una situación de rebote a una de consolidación, podría ser el exitoso cierre de suscripción preferente en la ampliación de capital, ya que la firma emitió 222,17 millones de acciones nuevas con un valor nominal de 0,137 euros cada una.

En los resultados empresariales, Inypsa obtuvo un beneficio neto de 31.000 euros en el primer semestre del año, lo que supuso superar “los números rojos” que la compañía venía registrando desde hace seis años, desde comienzos de 2011, gracias al impulso de su actividad internacional.  

La cifra de negocio de la firma se disparó un 85%, hasta los 12,5 millones de euros, por el "arranque paulatino" de los nuevos proyectos adjudicados en Latinoamérica en 2016. El grueso de los ingresos procedió de la actividad que Inypsa desarrolla en el exterior, que experimentó así un destacado avance desde el 55% que suponía hace un año. Por contra, la firma redujo su negocio en España, de forma que pasó a representar el 22% del total, desde el 45% que constituía al cierre del primer semestre de 2016.

Todos estos factores y buenas noticias que se han producido en estos últimos meses, son los que han permitido a la compañía pasar de una situación de rebote a una fase de consolidación, con una puntuación de 7 sobre 10, aunque si bien, la volatilidad a largo y medio plazo es creciente.

En cuanto a la tendencia, podemos observar en este indicador que tanto a largo como medio plazo es bajista, y el volumen tanto a largo como medio plazo se encuentra en estado creciente.