La inversión extranjera directa en China creció un 45,6% durante los primeros seis meses de 2008 con respecto al mismo periodo de 2007, tras alcanzar los 52.400 millones de dólares (33.202 millones de euros), según el Ministerio de Comercio, citado por la agencia oficial, Xinhua. Según analistas consultados por esta fuente, este incremento se debe a que los inversores chinos continúan considerando a China como un país de gran oportunidad de negocio, debido al "robusto crecimiento económico" del gigante asiático y a la fortaleza de su moneda, el yuan.