El juzgado de primera instancia e instrucción de Múnich ha abierto el proceso de insolvencia para la compañía Qimonda, filial de Infineon, que está en quiebra. A finales del pasado año, el fabricante alemán de semiconductores anunció que había pactado con el Estado de Sajonia y con una institución financiera de Portugal un rescate de hasta 325 millones de euros para Qimonda.