Indra ha cerrado los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 107 millones de euros, un 27% más que el año anterior. Todo ello gracias a la buena evolución de sus negocios y a la integración de sus recientes adquisiciones. El resultado neto de explotación (Ebit) aumentó un 33% a 158,5 millones de euros, con un margen de Ebit sobre ventas - porcentaje de las ventas que se transforman en resultado neto de explotación - del 10%. A pesar de los buenos resultados el grupo de tecnologías de la información ha cerrado la sesión con pérdidas del 2,74% hasta los 19,54 euros.
Indra señaló que, sin tener en cuenta los costes de integración de Azertia y Soluziona, el Ebit alcanzó los 158,5 millones de euros y el margen de Ebit sobre ventas se situó al 11 por ciento. La facturación aumentó un 61 por ciento a 1.590,6 millones de euros, con una contratación de 1.731 millones y una cartera de pedidos de 2.199,2 millones de euros. L compañía, que al cierre del primer semestre dijo que sus ventas en el conjunto del año aumentarían en un rango del 10,5 al 11%, precisó que el incremento se situará finalmente en el 11%.