La junta general de accionistas de Telepizza celebrada el pasado 7 de junio rechazó levantar las restricciones de voto y acceso al consejo en los estatutos de la cadena de comida rápida, que sólo permiten a un comprador nombrar representantes en el órgano de gobierno si cuenta con el 66% del capital, o si espera dos años para estar representado en la gestión. Si el organismo que preside Manuel Conthe insta a Ibersol a desligar su propuesta del desblindaje estatutario, el grupo luso "estará ante un gran dilema: desistir y arriesgarse a esperar dos años para controlar la empresa, o mantener esa condición y perder la carrera por Telepizza", según una fuente cercana al proceso citada por el diario.