Iberia ha retirado la oferta que presentó junto con Gestair para la adquisición del 100% de Spanair, informó hoy la compañía en una nota a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La aerolínea de bandera comunicó que el Consejo de Administración ha decidido "retirar" la oferta "en los términos en los que fue formulada y en el marco del actual proceso de desinversión". Explica Iberia que su decisión se debe a la evolución que ha experimentado el sector aéreo en los últimos meses, y la justifica en que, hasta el momento, no se ha producido un acuerdo en relación con las condiciones a las que estaba sujeta la operación.
Al respecto, el grupo Scandinavian Airlines Systems (SAS) reiteró también hoy su intención de mantener la venta de su filial española Spanair antes de que finalice el segundo trimestre de este año. No obstante, en un comunicado, la compañía nórdica matizó que si no encuentra una oferta satisfactoria, se quedará con la empresa y declarará el proceso de venta desierto. SAS anunció la salida a venta de Spanair en junio de 2007, y aunque no confirmó con qué compañías negociaba, entre las empresas pujantes inicialmente estaban Iberia, Gadair, el fondo de inversión portugués Longstock Financial y el grupo español Marsans. Horas antes del comunicado emitido por Iberia, su presidente, Fernando Conte, expresaba, en una rueda de prensa previa a la Junta de Accionistas, su descontento con el proceso, ya que "pasa el tiempo y no hay solución", y destacaba que el entorno del mercado "va cambiando". La aerolínea fue fundada hace más de veinte años por Gonzalo Pascual, Gerardo Díaz, ambos propietarios del grupo Marsans), y Christer Sandahl (Grupo SAS). En 2003, los dos primeros vendieron el 94,9% de Spanair a SAS, reservándose el 5,1% y los puestos de presidente y consejero delegado en la aerolínea. En junio de 2007, Pascual y Díaz decidieron vender el resto de su participación a SAS, ante el anuncio de que la aerolínea iba a llevar a cabo una desinversión en toda aquella empresa que no estuviese orientada al área escandinava. Aunque en un principio tanto Pascual como Díaz mostraron su interés por comprar de nuevo el 100% de la aerolínea, pronto anunciaron su renuncia por la "excesiva especulación y subasta" que estaba realizando SAS, y que no gustó a los dos fundadores.