El consorcio formado por Vattenfall y la filial británica de Iberdrola, Scottish Power, es el mejor situado para adjudicarse el parque eólico marino de Norfolk, en Reino Unido, llamado a convertirse en la mayor instalación de este tipo en toda Europa.
Este complejo dispondrá de 5.000 megavatios (MW) de potencia instalada, contará con 341 turbinas y empezará a funcionar en 2012, según las previsiones del Gobierno británico, indica el diario 'Daily Telegraph'.

El parque tendrá una potencia tres veces superior al que se construye en el estuario del Támesis, uno de los proyectos más emblemáticos del país, y será cerca de cincuenta veces mayor que la media de los complejos eólicos en tierra.

El diario británico asegura que Iberdrola sólo ostentará durante dos años el honor de operar el mayor parque eólico de Europa, ya que en 2014 se pondrá en marcha, si se cumplen las previsiones, el parque de Dogger Bank, que se situará en el Mar del Norte y que tendrá una potencia de hasta 10.000 MW.

Para la construcción de Dogger Bank, el consorcio mejor posicionado es el formado por RWEnpower Renewables, Statkraft y Statoil Hydro, que acuden al proyecto asociados con Scottish & Suothern Energy (SSE).

SSE, rival de Iberdrola en la carrera por el desarrollo de parques eólicos marinos, es con GDF Suez socia de la eléctrica española en el programa nuclear británico. De hecho, la semana pasada las tres empresas cerraron un acuerdo para comprar un emplazamiento nuclear.

Está previsto que las concesiones de los parques de Norfolk y Dogger Bank se den a conocer a finales de mes por la Crown Estate, la entidad encargada de autorizar este tipo de proyecto.

Ésta será la tercera y más ambiciosa de las rondas de licitaciones de eólica marina de Reino Unido. Está previsto que los parques atraigan inversiones millonarias, que recibirán incentivos del Gobierno británico a través de fórmulas de fiscalidad verde.