Iberdrola y sus socios en el desarrollo de proyectos nucleares en Reino Unido, GDF Suez y Scottish and Southern Energy (SSE), han cerrado la adquisición de un emplazamiento nuclear en el país por 70 millones de libras (77 millones de euros), anunció hoy la eléctrica.
El emplazamiento adquirido, conocido como Sellafield, se encuentra en el Noroeste de Inglaterra, en la región de Cumbria, y permitirá al consorcio entrar en el programa nuclear británico. Iberdrola participa en la iniciativa a través de su filial escocesa Scottish Power.

Desde abril de 2005, el emplazamiento de Sellafield estaba siendo operado por la Nuclear Decommissioning Authority (NDA), que ha puesto en venta varios enclaves para permitir a los grupos interesados el desarrollo de proyectos nucleares.

El pago por el nuevo emplazamiento se realizará en dos fases. La primera consiste en el desembolso inmediato de 19,5 millones de libras (21,5 millones de euros), mientras que el resto se abonará en los próximos años.

Iberdrola considera que la operación le garantiza un "emplazamiento con un potencial de desarrollo significativo y fuerte apoyo local a un precio muy atractivo", que resulta inferior al que ha recibido la NDA por los enclaves de Oldbury (75 millones de libras), Bradwell (160 millones de libras) y Wylfa (230 millones de libras).

Los socios prepararán a partir de ahora un plan detallado para construir una central de 3.600 megavatios (MW) de potencia en Sellafield, que será sometido a la consideración de las autoridades locales y que se propondrá iniciar la construcción de la planta en 2015. También se intentará potenciar la participación de empresas suministradoras y empleados de Reino Unido.

El consorcio con el que concurre Iberdrola está participado en un 37,5% por la eléctrica española, en otro 37,5% por GDF Suez y en un 25% por SSE, y se creó este año con el propósito de optar a la construcción de nuevas centrales en Reino Unido.

INVERSIONES SIGNIFICATIVAS

En una nota conjunta, los socios dicen ser "conscientes" de las "significativas inversiones" necesarias en el país para modernizar el parque nuclear y de carbón, y se comprometen a colaborar en la consecución de este objetivo. Para ello, confían en sus conocimientos técnicos y en su experiencia en la operación y mantenimiento de plantas.

Además, sostienen que su objetivo es "llevar a cabo una gestión profesional y entablar una relación fructífera a largo plazo con las comunidades locales". Además, muestran su confianza en que Cumbria se convierta en un polo energético en las islas británicas, dada su tradición en el negocio nuclear.

El consorcio dispone de un plazo de cinco años para estudiar si ejercita la opción de compra del emplazamiento, para lo que realizará análisis de viabilidad técnica y económica.

IBERDROLA, "ENCANTADA"


"Estamos encantados con la oportunidad de desarrollar el emplazamiento de Sellafield y hacer una importante contribución al programa nuclear del Gobierno británico", afirmó el director de desarrollo de la compañía, Pedro Azagra, quien recordó la "acreditada experiencia" del grupo en la operación y mantenimiento de plantas nucleares.

La compra del enclave, señala la eléctrica, reforzará además su presencia en Reino Unido, donde el Gobierno británico ha lanzado un programa de inversiones en proyectos energéticos conocido como 'White Paper'. La filial Scottish Power aspira a convertirse en un referente mundial con sus programas de captura de CO2, e Iberdrola Ingeniería cuenta con numerosos proyectos nucleares en todo el mundo.

En el área nuclear, el grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán participa en seis centrales en España con una potencia total atribuible de 3.343 MW, equivalente al 12% de su capacidad. En concreto, cuenta con un 100% en Cofrentes, con un 53% en Almaraz, con un 50% en Garoña, con un 48% en Trillo I, con un 28% en Vandellós II y con un 15% en Ascó II.