La mayor farmacéutica del mundo ha dicho ante un jurado que han sufrido pérdidas millonarias por la venta de copias no autorizadas de esta medicina contra la epilepsia Neurontin y que quieren que les devuelvan el dinero.

Pfizer afirma que las copias de la pastilla hechas por Teva y su unidad Ivax y Actavis, infringen una patente que expira en 2017. Durante los discursos de apertura en la corte federal en el estado de Nueva York, los fabricantes de genéricos han rechazado este argumento y han afirmado ante el jurado que el medicamento de Pfizer se convirtió en un éxito gracias a las actividades ilegales de marketing hechas por la empresa.

Las versiones de bajo coste de Neurontin están en el mercado desde el año 2004. “Teva e Ivax se hicieron con el producto de Pfizer para beneficio propio” ha dicho el abogado de Pfizer, Jack Blumenfeld ante el jurado. “El resultado ha sido la pérdida de miles de millones de dólares para Pfizer”.

Neurontin, cuyo principal ingrediente es el gabapentina era un medicamento que daba a Pfizer 2.500 millones de dólares al año antes de que entraran las copias en el mercado. Ivax comenzó a vender una versión del medicamento en agosto de 2004.

Actavis empezó a vender su genérico en octubre de ese mismo año, junto con Teva, después de que las compañías llegaran a un acuerdo para compartir cualquier pérdida potencial. Las ventas de Pfizer cayeron a 150 millones al año según Blumenfeld, tal y como informa Bloomberg.

“El 94% del mercado de Neurontin desapareció ese año” ha declarado el abogado. “Tuvo un impacto de más de 2000 millones de dólares ese primer año y más según pasaba el tiempo”.

Teva, la mayor compañía de medicamentos genéricos del mundo, y Actavis sostienen que la patente no es válida porque es una variación de patentes que ya expiraron en 2000.