La subida de los precios de los alimentos y la energía continúa su curso y el impacto de los mismos se refleja en una inflación que en marzo alcanza el 3,6%, el nivel más alto desde octubre de 2.008. 

 Un mix explosivo… bajo crecimiento, fuerte deterioro del mercado laboral, implementación de medidas de ajuste fiscal que permitan reconducir el déficit a niveles más compatibles con el crecimiento español… ¡¡e inflación al alza!!! Con todo, España debe seguir vendiéndose, con el fin de encontrar apoyo, en forma de inversiones.

Hemos mantenido y seguimos manteniendo que el inexistente efecto contagio que ha tenido lugar desde la crisis lusa, encuentra explicación en el apoyo recibido desde China, también desde Emiratos Árabes o Qatar… No importan de donde lleguen los fondos, lo importante es crear confianza en España, vender unas previsiones alcanzables y cumplirlas. Así, consideramos fundamental para la tranquilidad de los mercados, seguir cerrando acuerdos como el que ayer se alcanzó en China, que tras haber completado la compra de unos 6.000 millones de euros en deuda española en el último trimestre, se compromete a materializar nuevas inversiones.

Mientras buscamos ese apoyo en forma de nuevos inversores, España consigue mantener tranquilos los mercados financieros. Prima de riesgo ampliando las distancias con la referencia de los 200 puntos básicos y renta variable en niveles aceptables. De hecho si ampliamos el análisis a la renta variable del otro lado del Atlántico, podemos observar que la semana pasada, el Dow alcanzaba nuevos máximos anuales y nuevos máximos para el movimiento alcista iniciado en marzo de 2.009. Si observamos el gráfico, nadie podría adivinar que se trata de una economía de la que se espera un crecimiento de un 2,8% y que se espera alcance una deuda que superará el 110% del PIB en 2016.

En definitiva, a pesar de lo que reflejan los mercados, tranquilidad, las economías desarrolladas (pequeñas como España o tan grandes como EE.UU.) se enfrentan a un escenario complicado y eso es precisamente lo que parece cotizar el oro, que a pesar del entorno apacible en la renta variable, a pesar de este entorno en el que los problemas parecen haber quedado olvidados, continúa su firmeza. La semana pasada, el valor refugio por excelencia alcanzaba nuevos máximos históricos a la vez que la renta variable; demostrando que el dinero inteligente busca refugio en un activo que permitirá preservar la riqueza en el complicado horizonte al que nos enfrentamos. Así, si están posicionados en renta variable, mantengan sus posiciones pero… no olviden los stops.