General Motors  y su auditor dijeron que existen dudas significativas sobre la capacidad del fabricante de autos para continuar como una empresa en marcha, informó la empresa en su informe anual a la Comisión de Bolsa y Valores. En el informe, que fue presentado fuera de plazo, GM señaló que debido a las dudas sobre la continuidad de la empresa por parte de su auditor Deloitte & Touche (Deloitte Touche Tohmatsu International), la compañía obtuvo enmiendas o exenciones para su línea de crédito renovable garantizada de 4.500 millones de dólares, un préstamos a plazo de 1.500 millones y una línea de crédito garantizada de 125 millones.
GM, que anteriormente había manifestado que esperaba que su auditor presentara dudas sobre su continuidad, señaló que el auditor mencionó las pérdidas recurrentes de operaciones, la incapacidad de generar suficiente flujo de efectivo y el déficit de los accionistas en su comentario sobre la continuidad de la compañía.

El fabricante de autos, que presentó su informe anual retrasado a la Comisión de Bolsa y Valores, indicó que podría solicitar protección por quiebra si fracasa su plan de viabilidad, presentado al Congreso de Estados Unidos.

GM indicó además que espera registrar una pérdida significativa que podría superar los US$1.000 millones durante la reestructuración de Saab, su automotriz sueca que se encuentra en proceso de bancarrota.