La quebrada automotriz estadounidense General Motors está cerca de vender su deficitaria división sueca Saab, luego de que la pequeña empresa Koenigsegg acordara salir en su rescate, dijo el viernes a Reuters una fuente cercana a las negociaciones. El acuerdo haría que la diminuta automotriz de menos de 50 empleados y que fabrica unos pocos autos ultralujosos de 1 millón de dólares, se haga cargo de Saab, que produce muchos autos familiares por hora. Probablemente, Suecia también aporte garantías estatales para salvaguardar empleos y defender una de las mayores marcas del país. Así, emularía las medidas de otros países que salieron a rescatar a automotrices locales, como lo hizo Alemania con Opel.