Gas Natural ha descartado hoy despidos a raíz de la operación de compra de Unión Fenosa, mientras considera "lógico" que la sede del grupo resultante, que facturará de entrada 18.000 millones de euros al año, se sitúe en Barcelona, donde la compañía gasista tiene su edificio corporativo. "Finalmente hemos conseguido la ansiada convergencia de gas y electricidad", ha afirmado en rueda de prensa el presidente de Gas Natural, Salvador Gabarró, antes de añadir que la idea es mantener las marcas de los grupos, que son "conocidas y muy estables en sus zonas".
En cuanto al posible traslado de la operación a los precios que pagan los clientes por la luz y el gas, el consejero delegado de Gas Natural, Rafael Villaseca, ha dicho que pretender que la fusión de ambas compañías altere las tarifas es "mucho suponer", y ha matizado que en ningún caso perjudicará a los usuarios.