Ha pasado un año desde que General de Alquiler de Maquinaria (GAM) comenzara a cotizar en el parqué. Sus comienzos no fueron nada fáciles: se dejó el primer día un 7,8 por ciento, a pesar de rebajar su precio de colocación hasta los 8,25 euros. Pero las cosas han cambiado. De presentarse con el peor debut de una OPV en la historia bursátil del país, GAM ha pasado a convertirse en la compañía más rentable en lo que va de año. Gana desde enero casi un 77 por ciento y un 211 por ciento desde su salida al parqué.
Recuperarse del “mal sueño” que supuso aquel debut no ha sido su único mérito. GAM ha ganado visibilidad en el escaparate del mercado y se ha afianzado como líder de un sector excesivamente atomizado: el del alquiler de maquinaria industrial y de construcción. Asturiana, aunque única del sector con presencia global en toda la península, GAM surge en 2003 de la integración de empresas más pequeñas. Apuesta desde el principio por crecer y, ahora también, por salir al exterior. Su última compra le ha llevado a Portugal, para hacerse, por 8 millones de euros, con el segundo operador del país de alquiler de máquinaria: Viasolo. Puntos fuertes y debilidades Su política de compras es precisamente uno de los puntos fuertes de la compañía. Adquisiciones que, a juicio de Ramón Carrasco, gestor de Fortis Banca Privada, “están realizando a buenos precios, algo que apoya las cifras de la compañía y su comportamiento en bolsa”. A pesar de estas compras, la empresa de alquiler de maquinaria sólo alcanza un 8 por ciento de cuota de mercado, por lo que la oportunidad, según los expertos, está clara: GAM debe seguir con su estrategia de crecimiento vía adquisiciones para “consolidar” el sector. Y en un mercado con menos actores tener la oportunidad de “afinar los precios”. Pero esta capacidad de crecimiento de la compañía presidida por Pedro Luis Fernández Pérez no ha sido su única arma. También su habilidad para llegar a acuerdos de suministro a largo plazo, no puntuales, con grandes clientes y grandes constructoras. Otro factor que apoya la evolución de GAM es el ciclo, el momento económico. Carrasco apunta que “mientras siga habiendo obra, se seguirá alquilando maquinaria”. Pero, ¿podría verse afectada la compañía ante unas perspectivas menos halagüeñas del sector inmobiliario-constructor?. A juicio de Javier Barrio, responsable de ventas institucionales de BPI, no tiene por qué. Por una razón muy sencilla: porque muchas de estas compañías pueden comenzar a ver en el alquiler una solución, para ahorrarse el coste de compra de una maquinaria que pueden tener parada si las cosas van a peor. Eso sí, hoy por hoy, el alquiler de maquinaria sigue teniendo, en nuestro país, unas tasas de penetración muy bajas. Sin embargo, la gran baza de GAM, el mayor ejemplo de que cuenta con un gran potencial, está en la actuación de sus directivos. Barrio destaca que “es muy significativo que éstos se hayan lanzado a comprar acciones cada vez que desinvertía el capital riesgo”. El ejemplo más claro lo vimos en la venta realizada por Dinamia Capital Riesgo a principios de año. Y el último, en la compra que a finales de mayo realizaba el propio presidente de GAM, para elevar su participación hasta el 11,54 por ciento. Pero no todo van a ser pros. También hay contras y los analistas coinciden a la hora de señalar su principal debilidad: el precio. De los 8,25 euros de la colocación ha pasado, en tan sólo un año, a los 25,66. Unos niveles en los que Ramón Carrasco, de Fortis Banca Privada, más que comprador “sería más bien vendedor”. En la misma línea, Javier Barrio, de BPI, considera que el valor “debe consolidar niveles, porque ha subido mucho” y entiende que “quizás sean demasiado optimistas” algunas valoraciones que colocan a GAM precios objetivos de hasta 28 euros. Situación técnica (*)