Los futuros estadounidense ganaban terreno tras conocerse que la tasa de paro en EEUU se mantuvo como se esperaba en junio en el 5,5% de la población activa. El mes pasado la economía estadounidense destruyó empleo por sexto mes consecutivo, esta vez 62.000 puestos de trabajo, 2.000 más de lo que esperaban los economistas aunque parece que los inversores se temían un descalabro mayor. El dato de empleo resulta clave porque los consumidores que se encuentran sin empleo o temen perderlo suelen controlar su bolsillo, ya contenido por los altos precios de la alimentación y la energía. Los futuros del DJIA subían un 0,39% a 11.255 enteros tras un comportamiento plano antes del dato. Mientras tanto, los futuros del Standard & Poor's 500 avanzaban un 0,61% a 1.270,40 puntos y los del Nasdaq 100 un 0,33% a 1.831,00 puntos.
Las acciones en Estados Unidos cerraron el miércoles con fuertes bajas, en una sesión volátil en la que fueron presionadas por las alzas en los precios del petróleo y los temores sobre la salud financiera de General Motors. Con los descensos del miércoles, el Promedio Industrial Dow Jones registra una caída superior al 20% desde su máximo de cierre de octubre, lo que marca de forma no oficial un mercado bajista. El Dow retrocedió 166,43 puntos, o el 1,5%, a 11215,83; el índice Standard & Poor's 500 descendió 23,39, o el 1,8%, a 1261,52 y el Índice Compuesto Nasdaq perdió 53,51, o el 2,3%, a 2251,46. El jueves, los mercados de acciones cerrarán a las 1700 GMT y los de bonos a las 1800 GMT en anticipo a la celebración de la independencia de Estados Unidos. En los mercados internacionales, el índice Nikkei 225 de acciones japonesas cerró en baja por onceava sesión consecutiva, al retroceder un 0,2%. Por su parte, el índice compuesto de Shanghai -que sigue acciones A y B- subió 2,0% para concluir la sesión en 2703,53. El índice Hang Seng de la bolsa de valores de Hong Kong finalizó con un descenso de 461,67 puntos, o un 2,1%, a 21.242,78.