Fitch Ratings ha confirmado el rating a largo plazo 'AA' de Banco Santander y retiró al banco de su lista de vigilancia con posibles implicaciones negativas, situando su perspectiva en 'estable'. La agencia de calificación considera que la retirada del Santander de su lista de vigilancia refleja su opinión de que la integración de las adquisiciones en Brasil, Reino Unido, Europa y Estados Unidos del banco presidido por Emilio Botín se están gestionando correctamente y ofrecerán sinergias.
Además, destaca que Banco Santander aumentó su ratio de capital base hasta el 7,3% en el primer trimestre del año desde el 6,2% a finales de 2007, un nivel de capital "más adecuado".

Por otra parte, Fitch considera que, aunque el entorno de recesión tendrá un impacto en la calidad de los activos y el volumen de negocio, el Santander ésta bien situado para capear el complejo entorno dada su diversificación, la capacidad para generar ingresos recurrentes minoristas y una estricta política de control de costes.

Así, subraya que Santander ha soportado bien las tensiones producidas por la crisis financiera debido a su "fuerte" enfoque en la banca minorista y la limitada exposición a productos estructurados e instrumentos complejos.