La agencia de calificación Fitch ha rebajado su calificación a la deuda soberana local y extranjera en un escalón a Hungría, a BB+ desde BBB-, con perspectiva negativa a largo plazo. De esta forma, el bono húgaro adquiere la categoría de bono "basura" y queda abierta la puerta a más recortes.

Fitch ha afirmado que la rebaja de su calificación se debe al "deterioro adicional en el ambiente fiscal y de financiación externa y el panorama de crecimiento del país, causado en parte por nuevas políticas económicas poco ortodoxas que están socavando la confianza del inversor y complicando las negociaciones para un nuevo acuerdo con FMI y la UE", dijo Matteo Napolitano, director del grupo soberano de Fitch.

El Gobierno húngaro estimó que la medida de Fitch es sorprendente, a la luz del reciente fortalecimiento de su moneda, el florín, y el claro compromiso de Budapest con un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea, dijo un portavoz oficial.

La moneda húngara ha registrado en los últimos meses una continua depreciación frente al euro y a otras divisas y hasta alcanzar mínimos históricos en los últimos días